Señas de identidad
LA ASOCIACION ALEXANDER VON HUMBOLDT DE ESPAÑA EN EL DESARROLLO DEL CONOCIMIENTO. SU PAPEL EN LA UNIVERSIDAD Y EN LA ECONOMÍA
El conocimiento tiene por propia esencia tanto un carácter intercultural como interdisciplinar. Durante muchas décadas no se han dado con facilidad estas circunstancias, en especial, en la segunda mitad del último siglo, ni en nuestro país ni en otros países por el aislamiento y concepciones cerradas de sus economías y de sus instituciones. Esta situación de falta de interculturalidad ha llevado a una situación altamente insatisfactoria en el desarrollo del conocimiento, especialmente del europeo. Esta situación aún perdura en una amplia medida, independientemente de que se haya ido avanzando de manera sorprendente, en aspectos concretos, en la generación de una nueva forma de interculturalidad.
Esto afecta tanto a los sistemas educativos y como a los universitarios, a los programas de investigación, como también a todos y cada uno de nosotros. Cuando un científico español actúa en un plano intercultural, existen personalidades sumamente destacadas que lo avalan, se han dado siempre las condiciones de éxito. Pero lo mismo sucede con un ejecutivo, o con un empresario, que si bien dentro de un contexto cultural cerrado de nuestra economía su éxito es relativamente corto y pobre, sin embargo, en un ámbito culturalmente abierto presentan una gran capacidad y magníficos resultados en actuaciones multiculturales.
La apertura de las sociedades, con todo lo que implica en la apertura de la economía y la globalización, obliga necesariamente a la interculturalidad. Toda aquella institución que se resista a la multiculturalidad como elemento y plataforma para toda la actuación institucional y personal, va a tener muchas dificultades para lograr un posicionamiento adecuado en el contexto de nuestras Sociedades. Los potenciales, el descubrir los potenciales que tienen las personas y las instituciones, hoy potenciales de conocimiento, solo se pueden valorar correctamente si se pueden ejecutar de forma eficiente dentro de plataformas multiculturales y multidisciplinares.
Pero existe además un aspecto vital. Es el hecho de que, por vez primera, a través de esta multiculturalidad e interdisciplinariedad, es cuando se hacen las instituciones consolidadas y legitimadas dentro de nuestras Sociedades. La orientación a la capacidad creativa e innovadora de personas e instituciones exige, necesariamente, de este transfondo básico para poder lograr estas prestaciones societarias.
La competitividad en sí, no es otra cosa que el desarrollo de las competencias de los individuos y de las instituciones. A estas competencias se les llama conocimiento. El conocimiento es hoy día la clave del desarrollo de las competencias de personas e instituciones, base para poder desarrollar la creatividad y la innovación, con el fin de realizar el desarrollo de la persona humana. Pero no es suficiente con disponer de competencias, sino que la otra clave fundamental del éxito es cómo se organizan los individuos con competencias y las instituciones para lograr una respuesta eficiente a las necesidades de estas sociedades abiertas. Tanto la creación del conocimiento, como la utilización y transferencia del mismo es hoy, y en el futuro inmediato, el resultado de participar, de compartir instituciones y valores, lo que plantea la exigencia de nuevas formas institucionales y educativas.
El conocimiento generalizado exige una difusión y aprendizaje permanente, para lo que precisa de múltiples instituciones. Éstas no son necesariamente instituciones en el sentido tradicional, sino instituciones en el sentido de que individuos e instituciones comparten valores, objetivos y medios, para lograr cada uno de ellos, en base a su participación y contribución, el éxito de todos.
El éxito de todo un País, de una Empresa o de una Universidad exige precisamente el desarrollo, implementación y difusión del conocimiento. Ésta es la misión clave en el contexto de nuestra sociedad actual.
Y el conocimiento no se sitúa solo en el hecho de que sea la Universidad, o las instituciones de investigación la fuente del mismo. Sino que el conocimiento está muy disperso y, muy en particular, en otras instituciones como las del mundo empresarial con las que necesariamente hay que compartir. Se debe compartir para poder alcanzar una adecuada utilización de las competencias humanas y de las disposiciones de recursos.
CARACTERÍSTICAS DE LA ASOCIACION ALEXANDER VON HUMBOLDT DE ESPAÑA
Una de las características fundamentales de los becarios de la Fundación Alexander von Humboldt es precisamente su formación y pensamiento multicultural y multidisciplinar. Cuando se observa el gran potencial de conocimientos generados a través de la Fundación Alexander von Humboldt sorprende lo que significa si se pudiese compaginar y compartir, en un proyecto común, o múltiples proyectos, esta capacidad humana e interdisciplinar.
Entre los becarios de la Humboldt existe un tronco común que es el hecho cultural alemán, lo que ha significado en muchos de los participantes, el hecho de su universalización, tanto de sus comportamientos como de sus conocimientos, lo que facilita la identificación institucional que constituye el motivo básico en esta Asociación. Cuando se fomenta una institución, se logra con una gran facilidad, hacer realidad la preocupación actual de poder transferir y generar conocimientos, por una parte, y poder, por otra, acceder a la utilización de los que existen.
Hay una dimensión que no solo facilita el desarrollo, sino la difusión del conocimiento en cada una de las parcelas del mismo, así como en el conjunto de conocimientos interdisciplinares. Se puede afirmar que el perfil que define al ex-becario de la Fundación Alexander von Humboldt dispone de cuatro aspectos básicos:
- La gran facilidad para institucionalizarse. |
|
|
|
- La gran capacidad de interdisciplinariedad |
|
|
|
- La gran dimensión intercultural |
|
|
|
- La disposición al servicio y la predisposición a buscar formas organizativas en las que pueda realizarse esa dimensión de compartir objetivos, valores y medios. |
Existe un potencial en sí mismo, un potencial propio, y, existe, por otra parte, una gran posibilidad de poder compartir este gran potencial institucional de los becarios de la Humboldt con otras instituciones, como pueden ser aquellas en las que se desarrolla la investigación básica o aplicada, o bien en aquellas instituciones con las que se contribuye a la difusión y a la formación.
La misión fundamental de esta “Asociación” y el intento de configurar una actuación que facilite el objetivo de la Fundación Alexander von Humboldt, se centra en la contribución al desarrollo de esta dimensión intercultural e interdisciplinar, y poder compartir, por tanto, con las otras instituciones, por ejemplo, con las Universidades y las Empresas esta dimensión intercultural, tanto en los desarrollos de la investigación como en los de su aplicación y de la formación.